Change Agency Global

Desde nuestra sede en Ecuador, nos reunimos con Patricio Jarrín, Gerente de Comunicaciones y Relaciones Públicas de Holcim, para que nos abra las puertas de su gestión.

Patricio Jarrín, Gerente de Comunicaciones y Relaciones Públicas de Holcim

En una industria donde muchas personas no trabajan frente a una computadora, ¿qué canales y formatos funcionan realmente?

Holcim tiene operaciones en todo el país y más de 1.000 colaboradores.

Llegar a todos implica entender que no todos trabajan en una oficina ni tienen el mismo acceso a la información. Por eso usamos varios canales: WhatsApp, correo, pantallas informativas y foros presenciales. Elegimos el formato según el mensaje y la realidad de cada equipo.

También trabajamos con un sistema de comunicación en cascada: los líderes reciben la información, la conversan con sus equipos y recogen sus inquietudes. Para fortalecer ese papel, hemos dado más de 200 talleres sobre habilidades de comunicación para potenciar esta soft skill en las personas que tienen influencia en los equipos.

La capacitación ayuda a que los líderes transmitan los mensajes con claridad y confianza, y cumplan además con el propósito supremo de la comunicación interna: incrementar el relacionamiento de nuestros equipos.

Un trabajo destacado en este espacio de relacionamiento es Embajadores Holcim, nuestro programa insignia que ganó un premio en los Global Holcim Awards de comunicación 2026. El programa está liderado por Romina Villacís, quien a su vez es prueba de la apuesta que hacemos por el talento joven: ingresó como pasante y hoy está al frente de la comunicación interna.

Embajadores Holcim impulsa la participación de los colaboradores en LinkedIn, amplificando las historias diarias en las que todos se ven reflejados de manera positiva.

Además, potencia nuestros canales oficiales internos y externos con nuevas historias y casos de éxito.

Detrás de estos canales y programas está el equipo de Comunicación (al que yo le llamo: el team de «Las Chicas Súper Poderosas», porque, aparte de mí, todo el equipo está conformado por mujeres), que escucha a las distintas áreas, prepara los contenidos y coordina la estrategia para que la información llegue de forma oportuna y cercana.

Después de trabajar en una industria tan técnica y especializada, ¿qué aprendiste sobre comunicación que probablemente no hubieras aprendido en otro sector?

Trabajar en una compañía con 105 años de historia me dio la certeza de que siempre es posible hacer algo nuevo. De hecho, creo que lo imposible no existe; solo es la distancia que le toma al esfuerzo, la creatividad, los recursos y el talento llegar a cualquier meta.

En una industria tan técnica y especializada, uno enfrenta cada día el desafío de reinventarse. A veces parece que ya se ha hecho todo, pero cuando miras con atención, encuentras nuevas perspectivas, nuevas preguntas y, sobre todo, nuevas historias que vale la pena contar.

Siempre hay tarea por realizar en un trabajo cuyo objetivo es la excelencia. También ratifiqué algo que siempre he creído: la gente es lo más valioso, y sus historias son una de las mejores formas de entender y posicionar una organización.

Detrás de cada proceso, cada proyecto y cada transformación hay personas que hacen que las cosas sucedan. La comunicación cobra sentido cuando logra acercarnos a esas experiencias y mostrar lo que hay detrás de los resultados. Aprendí, además, a ser más organizado.

En Holcim todo tiene que estar muy bien estructurado y planificado; con el tiempo, uno descubre que hasta las ideas más locas necesitan agenda. Y he visto que la resiliencia es un don que los líderes pueden contagiar: su manera de afrontar los retos influye en la confianza y la energía de los equipos.

Tal vez el aprendizaje que más valoro está en el ámbito personal: la verdadera felicidad sí existe en este mundo cuando estás en el lugar correcto, con la gente correcta, en el momento correcto y amando lo que haces.